En un guion, in medias res es una técnica narrativa que consiste en comenzar la historia cuando los acontecimientos ya están en marcha, en lugar de hacerlo desde su inicio cronológico. El espectador entra en una situación que tiene un pasado que todavía desconoce y recibe progresivamente la información necesaria para comprender cómo se ha llegado hasta allí. La expresión latina significa «en medio de las cosas» y se utiliza para describir una narración que comienza en un punto avanzado de los acontecimientos. También se usa al decir que una escena empieza «in media res», esto es, en medio del desarrollo de una acción o un diálogo que, así de primeras, como espectadores no comprendemos por qué está sucediendo o de qué están hablando. El término procede de la tradición clásica y suele asociarse a la Ars Poetica de Horacio.
Pero para un guionista, conocer la definición no es lo más importante. La cuestión interesante es otra: ¿por qué quieres que el espectador conozca primero ese momento de la historia y no otro?
Historia y relato no tienen por qué empezar en el mismo lugar
La historia de una película puede contener muchos acontecimientos anteriores al momento en que comienza el guion. Un personaje puede haber pasado años preparando algo, haber tenido una relación determinada con otra persona o haber tomado decisiones que explican su situación actual. Todo eso forma parte de su historia, pero no necesariamente tiene que aparecer al principio.
La historia contiene los acontecimientos que han sucedido en el universo de la película. El relato decide en qué orden se presentan esos acontecimientos. Por tanto, que algo haya ocurrido antes no significa que el espectador tenga que verlo antes.
Un guionista puede conocer perfectamente cuál es el origen de un conflicto y, sin embargo, decidir que ese origen no es el mejor lugar para comenzar la película. Ahí aparece una de las posibilidades de in medias res: separar el comienzo de la narración del comienzo cronológico de la historia.
Imagina una historia en la que un personaje termina huyendo de su casa después de descubrir que su hermano ha cometido un asesinato. El guion podría comenzar mucho antes, mostrando la relación entre ambos, el conflicto que se desarrolla y finalmente el asesinato. Pero también podría comenzar con el protagonista huyendo por una carretera de madrugada mientras alguien lo persigue.
El espectador todavía no sabe qué ha ocurrido, por qué está huyendo ni quién lo persigue. Sin embargo, entiende algo fundamental: hay una situación que necesita ser comprendida. La decisión importante no es simplemente empezar «más tarde». Es decidir qué parte de la historia quieres que el espectador conozca primero.
El vacío de información
Un comienzo in medias res suele crear una distancia entre lo que el espectador ve y lo que necesita saber para comprender completamente la situación. Podemos saber qué está haciendo el protagonista, pero no por qué; conocer las consecuencias de un acontecimiento, pero desconocer sus causas; o saber que dos personajes tienen una relación sin conocer todavía cuál es su historia.
Ese vacío puede convertirse en una herramienta narrativa porque permite que el espectador vaya reconstruyendo los acontecimientos mientras avanza la película. Pero no toda información que falta genera interés.
Si vemos a un personaje entrar en una habitación y no sabemos quién es, dónde está, qué busca ni qué relación tiene con lo que ocurre, la falta de información puede producir confusión. Si entendemos la situación pero desconocemos algo concreto que podría cambiar nuestra interpretación de lo que estamos viendo, aparece una pregunta.
La diferencia es importante: el guionista no tiene que explicarlo todo, pero sí debe proporcionar suficiente información para que el espectador pueda orientarse.
Empezar con una pregunta, no con confusión
El objetivo de in medias res no es ocultar información porque sí. Puedes retrasar una información porque quieres generar suspense, porque quieres que el espectador reinterprete posteriormente una escena, porque quieres reservar una revelación o porque todavía no necesitas explicar el pasado de un personaje. En todos estos casos, el retraso tiene una función.
La pregunta que conviene hacerse es sencilla: ¿qué quiero que el espectador se pregunte al terminar esta primera escena? Si existe una pregunta concreta, la falta de información puede formar parte de la experiencia narrativa. Si lo único que existe es una situación que el espectador no entiende, quizá el problema no sea que falte información, sino que has empezado demasiado pronto en el proceso de descubrimiento.
In medias res no significa empezar con acción
Una persecución, una pelea, una explosión o un personaje corriendo pueden producir un comienzo intenso, pero ninguna de esas cosas convierte por sí misma una escena en un comienzo in medias res. Puedes empezar una película con una situación tranquila y entrar igualmente en mitad de la historia.
Lo determinante es que los acontecimientos ya hayan comenzado antes del punto en el que introduces al espectador. Por eso, in medias res tampoco significa necesariamente «empezar fuerte». El interés puede estar en una conversación, una decisión, una relación entre personajes o una situación aparentemente cotidiana que ya contiene un conflicto anterior. La intensidad no la proporciona necesariamente la acción. Puede proporcionarla lo que el espectador sabe que está ocurriendo y lo que todavía no sabe.
¿Qué ocurre después de empezar in medias res?
Una vez que has comenzado en mitad de la historia, tienes que decidir cómo vas a proporcionar la información anterior. Una posibilidad es retroceder y mostrar los acontecimientos que conducen hasta el momento inicial. Otra es continuar hacia delante y dejar que el espectador reconstruya progresivamente lo ocurrido.
En ese caso, el pasado puede aparecer integrado en el presente mediante conversaciones, decisiones, relaciones entre personajes, recuerdos o consecuencias de acontecimientos anteriores. No es necesario convertir cada pieza de información en una explicación. Un personaje puede evitar a alguien y revelar con ese comportamiento que existe una historia previa; una decisión aparentemente inexplicable puede adquirir sentido varias escenas después; y una relación entre dos personajes puede contener información sobre acontecimientos que nunca hemos visto.
El espectador va completando los huecos.
In medias res y flashback no son lo mismo
Conviene distinguir ambos conceptos. In medias res describe el punto en el que comienza la narración respecto al desarrollo cronológico de la historia, mientras que flashback describe un desplazamiento temporal hacia un momento anterior.
Por eso pueden utilizarse juntos, pero no son sinónimos. Un guion puede comenzar in medias res y después utilizar un flashback para mostrar cómo se ha llegado hasta ese momento. Pero también puede comenzar in medias res y no utilizar ningún flashback. El pasado puede ir apareciendo progresivamente a través de la narración.
Primero decides dónde quieres introducir al espectador en la historia. Después decides cómo vas a proporcionarle la información que necesita.
¿Cuándo tiene sentido utilizar in medias res?
La pregunta no debería ser «¿puedo empezar in medias res?», sino: ¿qué gano empezando aquí y no antes?
Puede tener sentido si entrar directamente en ese momento permite presentar antes el conflicto, crear una pregunta narrativa, modificar la percepción del protagonista o hacer que el espectador reconstruya progresivamente los acontecimientos. Pero también puede ocurrir lo contrario.
Si el interés de la historia depende de mostrar cómo se inicia un conflicto, cómo se transforma una relación o cómo un personaje llega a tomar una determinada decisión, adelantar el comienzo puede eliminar parte de esa progresión. También puede ser un problema si el momento elegido obliga después a introducir demasiadas explicaciones para que el espectador comprenda qué está pasando.
El hecho de que una escena genere preguntas no significa que sea necesariamente el mejor comienzo. El mejor punto de entrada no es necesariamente el momento más espectacular, sino aquel que permite contar la historia de la forma que buscas.
El momento en que presentamos al protagonista también importa
El punto de entrada no solo modifica la información que recibe el espectador. También modifica la imagen que construye del personaje. Podemos conocer a un protagonista antes de tomar una decisión importante o después de haberla tomado, verlo cuando todavía tiene opciones o cuando las consecuencias de sus decisiones ya empiezan a caer sobre él, o incluso presentarlo después de haber cometido un acto que el espectador todavía no comprende.
En cada caso, estamos ofreciendo una versión diferente del personaje como primera impresión. Por eso, empezar in medias res puede servir también para decidir desde qué momento queremos que el espectador empiece a mirar al protagonista.
El comienzo también controla la lectura del guion
Esta decisión resulta especialmente interesante cuando hablamos del guion cinematográfico. El guion no solo contiene una historia. También construye una experiencia de lectura.
El lector recibe una imagen, después otra. Conoce a un personaje, descubre una relación, interpreta una acción y más adelante recibe una información que puede modificar el significado de lo anterior.
Si comienzas con una situación que ya está cargada de acontecimientos anteriores, el lector tendrá que reconstruir parte de esa historia mientras avanza. Eso puede ser una dificultad innecesaria si la información que falta es imprescindible para comprender la escena. Pero puede convertirse en una herramienta expresiva si esa reconstrucción forma parte de la experiencia que quieres provocar.
Elegir el comienzo significa, por tanto, decidir qué empieza a imaginar el lector desde la primera página y desde qué lugar va a construir la película en su cabeza.
¿Cuándo no conviene empezar in medias res?
No todas las historias necesitan este recurso. Puede no ser conveniente cuando el interés depende de mostrar progresivamente cómo se inicia un conflicto, cómo se transforma una relación o cómo un personaje llega a tomar una determinada decisión.
Tampoco tiene sentido si el comienzo elegido obliga a introducir después demasiadas explicaciones para que el espectador entienda qué está pasando. Y existe otro riesgo: utilizar un momento posterior únicamente porque parece más atractivo y descubrir después que has gastado demasiado pronto una situación que tenía más fuerza si se construía progresivamente.
Que una escena genere preguntas no significa que sea necesariamente el mejor punto de entrada.
Tres preguntas antes de empezar un guion in medias res
Antes de decidir el punto de entrada, puede ser útil hacerse tres preguntas.
¿Qué está ocurriendo exactamente cuando quiero empezar? No basta con que sea una situación intensa. Hay que saber qué conflicto está en marcha y qué acontecimientos la han precedido.
¿Qué quiero que se pregunte el espectador? La incertidumbre debe tener una función. Si no sabes qué pregunta estás generando, quizá tampoco tengas claro qué información estás retrasando.
¿Qué efecto tendrá conocer el pasado después? La información que entregues más adelante debería aportar algo: comprensión, una nueva interpretación, una revelación, una emoción distinta o una nueva perspectiva sobre los personajes.
Si las respuestas están claras, in medias res puede convertirse en una decisión narrativa consciente. Porque empezar in medias res no consiste simplemente en lanzar al espectador al centro de una escena. Consiste en elegir qué parte de la historia necesita conocer primero para que quiera descubrir el resto.
Preguntas frecuentes sobre in medias res
¿Qué significa in medias res?
Significa comenzar una narración cuando los acontecimientos ya están en marcha, en lugar de empezar por su inicio cronológico. En un guion, permite introducir al espectador en un punto avanzado de la historia y revelar después cómo se ha llegado hasta allí.
¿In medias res significa empezar con acción?
No. Una historia puede comenzar in medias res con una conversación, una decisión o una situación aparentemente tranquila. Lo que define el recurso es que la historia ya haya comenzado antes del punto en el que entra el espectador.
¿In medias res y flashback son lo mismo?
No. In medias res determina dónde comienza la narración respecto a la cronología de la historia. El flashback es un desplazamiento hacia un momento anterior. Pueden utilizarse juntos, pero uno no implica necesariamente el otro.
¿Cuál es la diferencia entre In media res e In extrema res?
Para comprenderlo mejor, puedes leer este artículo sobre In extrema res.
¿Se puede empezar un guion in medias res sin utilizar flashbacks?
Sí. El guion puede continuar hacia delante y proporcionar progresivamente la información sobre los acontecimientos anteriores mediante acciones, diálogos, relaciones entre personajes y consecuencias de lo ocurrido.

