Una sinopsis argumental es un resumen de la historia en una extensión de una página. Escrita en tercera persona y en presente del indicativo.
Para hacer una sinopsis argumental hay que identificar primero al protagonista, su situación inicial y el conflicto que pone la historia en marcha. Después se seleccionan los acontecimientos que hacen avanzar la trama y se organizan de manera que el lector pueda comprender su evolución.
La sinopsis argumental es uno de los tipos de sinopsis, pero hay más.
1. Presenta al protagonista
La historia debería situarnos rápidamente ante el personaje que va a protagonizarla. Basta con proporcionar la información necesaria para entender quién es y cuál es su situación cuando comienza la película.
En películas de época, fantásticas o ambientadas en universos particulares, puede ser más eficaz presentar primero ese mundo y después introducir al protagonista.
2. Introduce el conflicto
Después de situar al protagonista, la sinopsis debe dejar claro qué acontecimiento altera su situación (el detonante) y pone al personaje en movimiento.
3. Selecciona los acontecimientos principales
Una sinopsis no debe convertirse en una lista de escenas. Hay que seleccionar los acontecimientos que provocan cambios relevantes en la situación de los personajes o hacen avanzar alguna de las líneas principales de la trama.
4. Escribe de forma clara y concisa
Una sinopsis argumental se escribe en tercera persona y en presente de indicativo.
Por ejemplo:
Laura descubre que su hermano ha desaparecido y comienza a buscarlo.
Es una formulación directa que permite avanzar rápidamente por la historia.
5. Utiliza un lenguaje visual
La concisión no significa escribir de forma abstracta. Una sinopsis cinematográfica funciona mejor cuando podemos imaginar las acciones de los personajes.
No es lo mismo escribir:
Pablo está obsesionado con Óscar.
que:
Pablo espera cada mañana frente al portal de Óscar para verle salir a trabajar.
La segunda frase convierte una característica psicológica en una acción concreta.
6. No llenes la sinopsis de personajes secundarios
Una sinopsis breve no puede permitirse presentar a diez personajes con nombre y apellido. Lo importante es que el lector sepa quién es cada personaje relevante y qué función cumple en la historia.
Los personajes secundarios pueden aparecer identificados por su función cuando no sea necesario conocer su nombre: el policía, la madre, el profesor, su jefe. Lo fundamental es evitar que la acumulación de nombres dificulte seguir la trama.
7. Mantén el foco en la trama principal
Las subtramas pueden formar parte de una sinopsis argumental, pero no todas necesitan el mismo espacio.
Si una línea secundaria afecta directamente al desarrollo de la trama principal o resulta imprescindible para entender el desenlace, debe aparecer. Si simplemente aporta información sobre un personaje pero no cambia el recorrido de la historia, probablemente pueda resumirse mucho o desaparecer.
¿Cómo empezar una sinopsis?
Una buena forma de empezar una sinopsis es presentar al protagonista y situarlo ante la situación que define el comienzo de la película.
No necesitas explicar toda su vida. Basta con proporcionar la información que el lector necesita para entender quién es, en qué situación se encuentra y qué problema va a alterar su mundo.
Por ejemplo:
Marta, una policía recién trasladada a un pequeño pueblo de montaña, es avisada de que un niño ha desaparecido durante una extraña tormenta.
En una sola frase hemos presentado un personaje, su situación, el contexto y el conflicto que pone la historia en marcha.
A partir de ahí, la sinopsis debe explicar qué hace Marta y qué consecuencias tienen sus decisiones.
¿Qué estructura debe tener una sinopsis argumental?
Una sinopsis argumental debe conservar la lógica de la historia que resume.
Una estructura sencilla puede organizarse en tres grandes movimientos.
Planteamiento
Presenta al protagonista, su situación inicial, el contexto y el acontecimiento que pone la historia en marcha.
Desarrollo
Explica cómo el protagonista intenta resolver el problema y qué obstáculos encuentra. Aquí deben aparecer los acontecimientos fundamentales y los principales cambios de dirección de la trama.
Clímax y desenlace
Cuenta cómo llega la historia a su punto de máxima tensión y cómo se resuelve finalmente el conflicto.
Esta distribución puede aproximarse a la estructura de tres actos de la película, pero no conviene convertirla en una regla matemática. La sinopsis debe dedicar a cada parte el espacio que necesite para que el lector comprenda la evolución de la historia.
Errores al escribir una sinopsis cinematográfica
Querer contar demasiadas cosas
Uno de los errores más habituales es intentar meter demasiada película dentro de la sinopsis.
El guionista conoce a sus personajes, sabe qué ocurrió antes de la historia, conoce sus conflictos secundarios y recuerda cada escena que ha imaginado. Todo eso puede parecer importante. Pero el lector no necesita saberlo todo.
Contar escenas en lugar de contar la historia
El lector necesita conocer los acontecimientos que hacen avanzar la historia, no cada paso que da el protagonista. Tampoco incluye diálogos.
Ocultar el final en una sinopsis argumental
Si el documento sirve para valorar la historia completa, ocultar el desenlace impide saber cómo se resuelve el conflicto y si se ha producido un cambio en el personaje protagonista.
Introducir demasiados personajes
Los nombres propios empiezan a convertirse rápidamente en ruido cuando aparecen personajes que no tienen una función importante en la trama. Hay que incluir solo lo necesario y limpiar todo lo demás.
Explicar en lugar de mostrar
Frases abstractas como “el protagonista atraviesa un profundo conflicto interior” es un error que delata al amateur o al perezoso. Además de estar explicando en lugar de mostrando, es una frase genérica que sirve para casi cualquier película.
Un ejercicio para aprender a escribir sinopsis
Si quieres mejorar tu capacidad para escribir sinopsis, hay un ejercicio especialmente útil: escribir las sinopsis de películas que ya existen.
Puedes empezar intentando resumir una película en diez líneas. Después, reducirla a cinco. Finalmente, intenta contarla en dos (como un logline).
El ejercicio obliga a distinguir entre lo imprescindible y lo accesorio. También permite trabajar dos cualidades fundamentales para una buena sinopsis: la concisión y el lenguaje visual.
Después puedes aplicar el mismo procedimiento a tu propio proyecto.
Si no eres capaz de explicar con claridad qué sucede en tu película, significa todavía necesitas trabajar la historia. Que te falta información. Lo cual es normal durante el proceso, es parte de él.
