Las cartelas de un guion: cómo utilizarlas para mejorar un guion

Las cartelas son uno de los elementos más olvidados del formato de guion. Sin embargo, si las utilizamos de forma consciente, influyen en la experiencia de la lectura.

Las cartelas de un guion suelen entenderse como un elemento puramente técnico del formato. Están ahí para mostrar un título, indicar un salto temporal o cerrar la historia con un «FIN». Sin embargo, creo que cumplen una función mucho más interesante.

En estos artículos comparto reflexiones analizando el formato de guion de la industria hispanohablante desde una perspectiva concreta: la mayoría de sus elementos no sólo organizan un guion, sino que son armas poderosas para dirigir la experiencia del lector imaginando la película durante la lectura. Las cartelas son uno de ellos.

¿Qué es una cartela en un guion?

Una cartela es un texto que aparece separado de la narración para ofrecer información al lector o al espectador.

Puede aparecer ocupando toda la pantalla sobre un fondo o sobreimpresionada sobre una imagen.

Aunque suele considerarse un elemento menor del formato, acompaña al lector desde los primeros compases del guion y reaparece cada vez que el relato necesita transmitir determinada información fuera de la propia escena (cuántos meses han pasado desde la última escena, en qué ciudad estamos…)

El primer contacto entre el lector y tu película

Cuando un productor, una directora o un actor empieza a leer un guion, todavía no existe una película. Existe un manuscrito y una imaginación que empieza a completarlo. Todos proyectamos imágenes mientras leemos. Ritmos. Interpretaciones. Silencios. Incluso una determinada puesta en escena.

Por eso algunas decisiones de formato pueden influir en esa experiencia de lectura. Las cartelas son una de las primeras oportunidades que tiene el guionista para hacerlo. No porque cambien la historia, sino porque ayudan a marcar el modo en que el lector entra en ella.

No todas las cartelas cumplen la misma función

Bajo el nombre de «cartela» agrupamos recursos que cumplen objetivos muy distintos dentro de un guion:

Algunas presentan el título de la película, otras introducen los créditos, otras indican un salto temporal, una fecha, una hora o una localización cuando esa información ayuda al lector a seguir la historia con claridad. Y, al terminar el relato, una última cartela señala que la lectura ha llegado a su fin.

Todas ellas transmiten información. Pero, si se usan con la intención de ofrecer al lector un texto lo más parecido posible a una experiencia cinematográfica, sirven para que el lector entre a la historia más pausado o para no interrumpir la experiencia pese a tener que dar una información necesaria con ellas, por ejemplo.

Un recurso al que merece la pena prestar atención

Las cartelas ocupan muy poco espacio dentro de un guion y, precisamente por eso, suelen pasar desapercibidas. Sin embargo, son una de las primeras decisiones que toma el guionista sobre cómo quiere que comience la experiencia de lectura de su historia.

En el libro desarrollo con ejemplos las distintas formas de utilizar las cartelas, cuándo conviene emplear cada una y cómo pequeños cambios en este elemento del formato pueden transformar la forma en que un lector imagina su mejor película posible mientras lee el guion.

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